jueves, 20 de julio de 2017

Así triunfa un libro gracias a los blogs

Que nadie se espere, atraído tal vez por el titular, el tipo de contenido que tanto abunda hoy en día en Internet, con supuestas recetas de marketing para el éxito. En sinerrata tenemos impreso en el ADN el ser digitales, y también la colaboración con bloggers y magazines digitales, pero entendemos que esto es un trabajo similar al que hace la gota de agua golpeando la piedra: nunca dejar atrás ni un solo libro aunque se haga más hincapié en las novedades, y colabora con los blogs de forma honesta y sostenida en el tiempo.

Pero sí es verdad que puede ser interesante detenerse de vez en cuando para observar el trabajo de los demás, y es gratificante observar que, aunque no haya fórmulas mágicas para obtener resultados, sí que hay ejemplos claros de libros que gracias a una campaña de difusión con la ayuda de bloggers literarios, consiguieron tener una relevancia muy difícil de obtener hoy en día.

Me voy a detener en dos ejemplos. Uno cercano, aunque ya no en el tiempo. Y otro un poco más reciente y, en este caso, a nivel internacional.

Tuve la suerte de conocer personalmente a Neus Arqués hace años, aunque paradójicamente fue en un encuentro de trabajo que nada tenía que ver con la literatura, sino con nuestras respectivas ocupaciones en aquel momento. Yo había leído y reseñado su libro, así que en cierto modo formé parte de esta experiencia.

Hablo de algo que ocurrió hace ya la friolera de 12 años. En esta entrevista, si queréisprofundizar en ello, Arqués le cuenta a Javier Celaya los pormenores de una pequeña campaña de difusión que ella denominó 10 blogers – 10 libros, que puso en marcha con la intención de incentivar la conversación en torno al tema central de su libro, Un hombre de pago.

La premisa me parece de vital importancia, ya que las redes sociales ahora, y los blogs desde siempre, lo que han buscado es promover la conversación. Y por mucho que algunos lleven años "matando a los blogs", yo ahora pienso más que nunca que hay que volver a ellos, donde la conversación es más "respirable" que en el guirigay en el que algunos están convirtiendo las redes sociales.

Sin tener a mi disposición ni una sola cifra al respecto yo calificaría la campaña de Neus como exitosa.

Tampoco son necesarias las cifras para hablar de la saga Divergente, ya que no creo que nadie ponga en duda que hablamos de una trilogía, (y algún librito más), de éxito. Si alguien no sabe de qué estoy hablando la bastará con que le indique que hablo de los típicos libros de genero young adult orientados a la ciencia-ficción o las distopías, que han estado muy de moda los últimos años gracias al tirón de sagas como "Los juegos del hambre"; una moda que, como todas, ya ha amainado.

En el propio epílogo de los libros de la saga, la autora de los mismos, Verónica Roth, cuenta que en la difusión del libro, (ojo, en este caso junto a otras herramientas de marketing, sin duda), jugaron un importante papel los bloggers que se aficionaban a la saga.

Como curiosidad contaros que el nudo central de los libros en un mundo, circunscrito de inicio a una ciudad que a la postre resulta ser Chicago, que socialmente se organiza en cinco facciones: Abnegación, Osadía, Verdad, Erudición y Cordialidad. Pues bien, los bloggers que hablaban sobre el libro hicieron lo mismo, repartirse entre abnegados, osados, veraces, eruditos y cordiales, e incluso tenían sus propios líderes de facción.

Si lo pensamos, la premisa es la misma que en "Un hombre de pago": fomentar la conversación.


En ello estamos.

viernes, 7 de julio de 2017

La trampa de los números (y los titulares)

La semana pasada me topé con este artículo en El Periódico sobre los resultados de un estudio de la Generalitat de Catalunya sobre los hábitos de lectura de los catalanes en 2016 a través de un buen número de entrevistas. Las conclusiones son de lo más interesante, como que el porcentaje de catalanes mayores de catorce años que lee en algún momento y en cualquier tipo de soporte crece cada año y ya alcanza más del 95%, con un casi 68% que lee libros, y ¡el 90% lee al menos una vez a la semana! Aquí se incluyen libros, periódicos, revistas, cómics y webs, blogs y foros de internet pero, como ya hemos dicho en otras ocasiones, para nosotros leer es leer es leer, independientemente del formato y el tipo de contenido.

Es verdad que esa cifra, la de los lectores frecuentes, desciende este año casi tres puntos con respecto al anterior, aunque la bajada se centra en la lectura de periódicos y cómics, mientras que sí crece en libros, casi seis puntos, y en internet.

 
A pesar de estas buenas noticias, en general, para todos los que nos dedicamos a esto de los libros, con una subida también en el número de lectores que leen libros por placer, el artículo decide destacar en su titular que el 85% de los libros electrónicos que se descargan son piratas. Así, literalmente. Obviamente, la primera reacción es llevarse las manos a la cabeza; es un porcentaje bastante alto pero, quizá también por eso, digamos que resulta sospechoso (llamadme desconfiada). Y, curiosamente, solo hay que ir al informe original del estudio, publicado por la Generalitat, para darse cuenta de que las sospechas resultan ser ciertas. En la página 93 de dicho informe se especifica que el 65% de los lectores digitales solo consume libros GRATUITOS y casi el 25% tanto de pago como GRATUITOS, mientras que prácticamente el 10% solo descarga libros electrónicos de pago. Nótense las mayúsculas: el informe, y por tanto la pregunta que se hizo a los entrevistados, era si leían contenido de pago o GRATUITO, no de descarga ilegal (o "pirateado").


Solo en Amazon hay más de sesenta mil libros gratis, y el número de páginas web que ofrecen contenido gratuito y absolutamente legal es prácticamente incontable. ¿De verdad que a estas alturas de la película todavía hay que seguir criminalizando al lector digital y por tanto al formato electrónico? Y, ¿es necesario hacerlo de forma tan burda?